El precio de todos los productos ha subido mucho en los últimos meses, también el del aceite. Os explicamos porque está caro el aceite de cocina.

¿Por qué está más caro el aceite de oliva para cocinar en 2022?

El precio del aceite se ha disparado como decíamos en los últimos meses por dos razones principales.

Una de las razones porque ha subido el aceite es la invasión rusa en Ucrania.

La otra razón porque está caro el aceite de cocina es por la sequía que estamos padeciendo en España.

Tanto el aceite lampante como el virgen y el virgen extra han sufrido aumentos significativos en sus costes, que ya se han situado por encima de los 3.000 euros/tonelada en todas sus categorías.

Para que os hagáis una idea, el aceite de oliva de categoría lampante, el de peor calidad, a principio de años alcanzaba un precio medio de 3.000 euros/toneladas, lo que se traduce en un aumento del 76 % de su coste respecto al año anterior.

Pero vamos más allá en porque está caro el aceite de cocina, porque sí, no es solo el de oliva el que ha experimentado un gran incremento.

Si cabe, podemos afirmar que, de los precios de los aceites vegetales, el de girasol, has sido el que más alto ha escalado, convirtiéndolo incluso en un lujo en la cocina.

Algunas cooperativas, como la nuestra, tratan de mitigar al máximo el precio del AOVE, para que todos tengan acceso a este producto saludable y de calidad.

El “oro líquido”

El aumento en los precios de los combustibles y los alimentos que vienen ocurriendo en el contexto de una inflación rampante que afecta a todo el mundo, se encuentra impulsada principalmente por la guerra en Ucrania y por los efectos económicos que ha dejado la pandemia de Covid-19.

Es tal el disparo del valor de los alimentos en el mundo que los propios organismos internacionales está advirtiendo sobre un aumento del hambre en los países más pobres.

Junto con productos como el trigo, maíz o la soja, que han alcanzado precios impensables, el aceite es uno de los más afectados.

A nivel mundial el valor de los aceites vegetales ha aumentado 46,5% en los últimos 12 meses, según el Índice de Precios de los Alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

El aceite de girasol y la guerra

Ya hemos dicho que, entre todos los aceites vegetales disponibles en el mercado, el que más escasea y consecuentemente más ha subido de precio, es el de girasol.

Ucrania y Rusia, conocidos como “el granero de Europa”, concentraban el 71 % de las exportaciones de aceite de girasol el pasado año, según la empresa especializada en análisis del mercado global del aceite ISTA Mielke GmbH, con sede en Hamburgo, Alemania.

Con la guerra el suministro ha bajado a niveles mínimos, un problema que se suma a la decreciente producción de los últimos años que ya tenía al mercado en aprietos.

A todo ello tenemos que añadir, como bien decíamos anteriormente, la gran sequía que venimos viviendo.